UNA REALIDAD DIFICIL DE IGNORAR
Después de esta primera vuelta electoral, 54% de peruanos opto por un cambio y/o transformación, de los cuales el 31% se decidió por el cambio radical de Ollanta no importando si se cambia la constitución, se nacionaliza, si hay expropiaciones, ósea un 31% dejo de creer en la democracia,
Este 54% no solo pertenecen al sector D de la población es decir la más pobre, son también trabajadores sub empleados , los cuales no tienen estabilidad económica, con largas horas de trabajo, muchas de ellos no figuran en planilla , y por ello no tienen beneficios , ni descansos , nada, me estoy refiriendo al gran porcentaje de trabajadores en servicies, a la gran empresa no le interesa la situación de estos trabajadores solo les interesa que produzcan, hacen convenios con los servicies que le ofrecen el menor costo, sin importarles su situación, aquí están gran cantidad de peruanos que sienten no tener quien los defienda, no se atreven a denunciar al ministerio de trabajo porque no quieren perder su precario puesto de trabajo. El gobierno de Alan García prometió eliminar el abuso de los servicies, pero no lo hizo, solo les obligo a mantener su personal en planilla y darle sus beneficios, todo quedo en letra, porque no se dieron los mecanismos de supervisión para controlar a sus evasores, en este sector también se encuentran los desempleados, y los que tratan de subsistir con pequeños negocios
Este 31% de Ollanta pudo incrementarse más en estas elecciones, recuerden que en las elecciones presidenciales del 2006 Ollanta tuvo más de 40% en la primera vuelta. En esta ocasión Keiko Fujimori con un 23% fue la alternativa a las necesidades de estos sectores de la población, Keiko logro renacer la esperanza y la confianza en un cambio democrático. Tenemos así un 54% claro y contundente de la población peruana que no confía en las instituciones, ni en el régimen de gobierno implantado. La frase de muchos políticos, analistas y periodistas de “ hay que defender la democracia y la libertad “ ha quedado desprestigiada y muerta para este 54% de la población electoral , aun cuando se haya difundido el temor al pasado y el resentimiento .
Esta segunda vuelta se definirá por los sectores A y B los cuales ya están siendo inyectados por el veneno del pasado , no se está pensando en el mejor candidato sino al que menos odien, todo esto ayudado por un periodismo y por los voceros de Ollanta en abrir las heridas del pasado , escondiendo así lo que son en realidad, un partido radical con principios nacionalistas simpatizantes del sistema de gobierno dictatorial de Juan Velasco Alvarado, aunque ahora ellos corrijan, maquillen y se adecuen a la opinión del periodismo para así evitar no tanto dar temor a la población (esto ya no resulta) sino tranquilizar al mercado financiero, pero lo cierto es que el partido de Gana Perú está representado por políticos radicales de izquierda , esto es respetable, cada quien es libre de defender sus ideales, pero lo inaceptable es esconder lo que son , por un interés del poder a ganar.
En este aspecto los fujimoristas se mantienen unidos, defendiendo y reconociendo los logros de gobierno de Alberto Fujimori, aquí nadie dice si y después no, o como quisiera la prensa desprestigiar las obras de un partido basados en errores humanos que hubieron y hay actualmente.
Lo más inquietante es este 54%, de descontento, y francamente pudo ser mas, 54% que crece desilusionado de la democracia, y ante ello aun los medios de comunicación insisten en pregonar, respeto a las instituciones democráticas, defensa a los valores democráticos, cuando este 54% no cree o desconfía.
A cada momento los medios de comunicación y ahora es el pilar del cual se apoyan los humalistas, de sacar a relucir el tema “Alberto Fujimori no respeto los principios ni las instituciones democráticas “ sin tener en cuenta la situación gravísima de nuestro país en ese entonces , sin tener ética imparcial de informar cual era el estado de violencia al cual estábamos sometidos, sin dar al gobierno de Alberto Fujimori la justificación necesaria para alterar nuestras instituciones, por cuanto todo el país estaba alterado y sometido a los atentados, y el terror. Esto señores me parece una gran injusticia histórica para todos aquellos que vivimos esta etapa trágica , y más aun para los que convivieron en carne propia esta guerra interna en el interior del país , mientras nuestro tan preciado Congreso de la República, seguía con sus actividades de polemizar, y no ponerse de acuerdo , mientras el Perú se desangraba, porque esta guerra interna nos afecto a todos , pero el periodismo solo saca a relucir una parte , y jamás contemplan los miles de damnificados , sin mencionar en especial a las zonas más alejadas de nuestro país , los más débiles , los más olvidados, los medios de comunicación solo se acuerdan La Cantuta, Barrios Altos, cuando ellos son solo una pequeña porción del horror desatado en todo el país.
Esperemos en esta segunda vuelta un periodismo más acertado, mas ético, mas imparcial, ¿pero cómo hacerlo?, si ellos mismos no han logrado superar ni entender ciertas situaciones emergentes que obligaron al gobierno a optar por decisiones que a la larga beneficiaron al país, logrando la tan ansiada pacificación, la misma que ahora nos ha permitido ser unos de los pocos países en Sudamérica en crecer, esta sería una actitud imparcial.
54% de ignorados, de olvidados que se preguntan ¿de qué me sirven las instituciones democráticas si yo no tengo oportunidades, si no han servido para defender mis derechos? Este 54% ya no quiere más enfrentamientos , o estamos esperando ver aun crecer más este porcentaje en una situación extrema peor, tal como nacieron las grandes revoluciones , todo porque nuestros partidos políticos y medio de comunicación dieron más valor al pasado , y no actuaron como debió ser ,siendo justos e imparciales, concertando, avanzando , corrigiendo errores, uniendo todos nuestros esfuerzos para lograr el desarrollo y bienestar del país que todos nos merecemos.
Sofía